Alguna vez te has preguntado si tu hijo o nieta o sobrino o alguien de tu familia son víctimas de bullying? Esa es una pregunta que deberíamos hacernos todas las personas que tengamos algúna relación con un niño, niña o adolescente porque, infortunadamente la mayoría de los niños que sufren acoso o matoneo no le cuentan nada a sus padres o a sus cuidadores y muchas veces cuando lo hacen ya ha pasado bastante tiempo desde que están sufriendo esa situación. La buena noticia es que puedes aprender a identificar las señales y en este artículo queremos darte herramientas para hacer una detección temprana.
En primer lugar, debemos saber las razones para el silencio de las víctimas que son complejas y profundamente arraigadas en su desarrollo emocional. Puede haber miedo a ser percibidos como débiles o incapaces de resolver sus propios problemas, especialmente en la pre adolescencia y adolescencia. Muchos niños internalizan los insultos y descalificaciones de los acosadores y terminan creyendo que de alguna manera merecen el maltrato o que hay algo malo en ellos y prefieren quedarse callados para no decepcionar a sus padres o ser juzgados por otros adultos incluidos docentes que no estèn capacitados para entender este fenòmeno. Lamentablemente eso los hace màs vulnerables.
Debemos tener especial cuidado con los niños con discapacidades de cualquier tipo porque como están màs expuestos al matoneo frecuente, si no se interviene a tiempo dejan de contarle a su familia lo que les pasa por que sienten que no pueden hacer nada por ellos. Tambien pueden tener temor a que la intervención de sus padres empeore la situación y sufran represalias por parte de los acosadores. Lo grave es que infortunadamente, esto ocurre con frecuencia cuando las instituciones educativas no tienen protocolos efectivos para prevenir el bullying que involucre la participación activa de los docentes y de las familias. Por ello, es crucial que los padres desarrollen la capacidad de leer las señales no verbales y los cambios sutiles en el comportamiento de sus hijos, ya que estas pistas silenciosas pueden ser la única ventana hacia el sufrimiento oculto que están experimentando.
Detecciòn temprana del bullying:
Señales de alerta para Padres y Familia
La experiencia ha demostrado que cuando un niño, niña o adolescente està siendo vìctima de bullying hay cambios en su comportamiento que pueden ser sutiles o muy evidentes. Por tanto la comunicación y la observación atenta de los adultos es vital para detectar las señales. En un mundo ideal se esperarìa que los padres y cuidadores tuvieran la capacidad de hacer que sus hijos confiaran totalmente en ellos y les contaran todo lo que pasa en sus vidas, pero tenemos que ser realistas, eso no ocurre en la inmensa mayoría de los casos.
Los padres deberían ser los primeros en prevenir y detectar el bullying
Observar si:
- Llega a la casa con la ropa o con sus ùtiles escolares rotos o dañados.
- Con frecuencia, dice que se le perdieron ùtiles o juguetes.
- Llega a la casa con moretones o pequeñas heridas que no tienen explicación convincente.
Estos son indicios de maltrato físico que es el màs fácil de detectar, sin embargo todos los tipos de acoso producen cambios comportamentales, emocionales, en la personalidad y conductas regresivas. Por ejemplo:
- Le tiene miedo o evita ciertos lugares o situaciones a los que antes asistìa con tranquilidad.
- Dice que no quiere ese colegio o pide que lo cambien.
- Dice que està enfermo o manifiesta malestares físicos para que no lo envíen a clases.
- Evita hablar de lo que pasa en la escuela o de sus compañeros.
- Sufre de inapetencia o por el contrario empieza a comer compulsivamente.
- Hace dietas extremadamente restrictivas para modificar la imagen corporal, esto ocurre, especialmente, en pre adolescentes y adolescentes.
- Se vè triste o ansioso.
- Se aìsla y no quiere participar en actividades sociales, ni siquiera con la familia.
- Tiene pesadillas, dificultad para dormir o alguna alteración en el sueño.
- Manifiesta sentirse cansado y sin deseos de hacer nada
- Tiene comportamientos regresivos como orinarse en la cama, dependencia de sus padres en actividades que ya podía hacer solo o pide permanente atención.
- Hace comentarios negativos sobre sì mismo, su apariencia y se nota afectada su autoestima.
- Hace comentarios pesimistas sobre el futuro
- Se vuelve irritable y a veces agresivo con sus hermanos o con sus padres
- Pierde el interès en actividades que antes le gustaban
- Baja repentinamente su rendimiento académico y le cuesta concentrarse en sus tareas escolares
- Se niega a participar en actividades extracurriculares
- No lo invitan a fiestas de cumpleaños o actividades sociales de sus compañeros
- Pide màs dinero del habitual o dice que se le pierde. Incluso puede llegar a robar plata de su casa lo que puede indicar que lo están extorsionando de alguna forma
Señales de Cyberbullying
El acoso escolar o matoneo es un problema que viene de tiempo atrás con todas estas nefastas consecuencias, pero con la llegada de las redes sociales nos enfrentamos a un fenómeno muy dañino y bastante difícil de manejar porque implica a toda la sociedad, el cyberbullying o ciber acoso.
A diferencia del matoneo convencional que se circunscribe a un lugar fìsico, el acoso cibernético persigue a las víctimas hasta sus casas las 24 horas del dìa. Muchas veces el anonimato que permiten las redes hace que no se sepa quien o quienes son los agresores aumentando la angustia y el daño psicológico en el niño o adolescente y dificultando las posibilidades de defensa.
Los padres y cuidadores deben estar alerta a cambios en los comportamientos habituales en el uso de pantallas y redes sociales como:
- Notas tristeza, ansiedad o enojo al recibir mensajes, notificaciones o usar sus redes sociales.
- Oculta la pantalla del teléfono o computadora cuando alguien se acerca
- Evita usar el teléfono o el computador
- Borra mensajes o historiales de manera sistemática
- No recibe llamadas ni mensajes de amigos
El cyberbullying nos pone un reto muy grande a los profesionales de salud mental para asesorar a padres, docentes y estudiantes por la complejidad del fenómeno y por la cantidad de actores implicados.
Este tema necesita un espacio exclusivo para explicarlo ampliamente. En un próximo artículo, describiremos los tipos de ciber acoso, señales de alerta y estrategias de prevención y accion. Te esperamos para continuar juntos esta conversación necesaria e importante.
Señales de Alerta para Docentes y Personal Educativo
Estamos de acuerdo en que los padres y cuidadores tienen la principal y primera responsabilidad en la prevención y detección temprana del bullying. Pero los docentes pueden observar directamente las interacciones entre los estudiantes y al estar durante varias horas al dìa con ellos tienen muchas oportunidades para identificar señales de acoso. Hay momentos críticos a los que se debe prestar especial atención, el tiempo del receso o recreo y el momento del almuerzo en el caso de los colegios con jornadas largas. Un lugar de especial cuidado y vigilancia son los baños y los lugares màs solitarios dentro del colegio.
Observar si:
- El estudiante siempre está solo durante el recreo.
- No tiene grupo de trabajo para proyectos o trabajos académicos.
- Si almuerza en el colegio se sienta solo en la cafeteria
- Los compañeros se burlan o hacen comentarios ofensivos o despectivos sobre su apariencia, ropa o habilidades.
- Evita el contacto visual y se muestra temeroso o ansioso delante de algunos compañeros
- Se sienta en los últimos asientos o en las esquinas
- Cambia su comportamiento, por ejemplo si era activo y participaba en clases se vuelve retraìdo y rechaza hablar en público.
- Evita usar los baños de estudiantes y pide permiso para usar el de docentes. Esta es una señal de alarma que hay que investigar con urgencia.
- Dice que se siente mal, que està enfermo para quedarse en la enfermería y con adultos
- Pide constantemente excusas para no participar en actividades en grupo, sobre todo en deportes.
- Se muestra ansioso si tienen que cambiarse de ropa en el colegio.
- Baja repentinamente el rendimiento académico.
- No entrega tareas que antes cumplìa y disminuye la calidad de las mismas.
- Se nota distraído en clase o tiene dificultad para concentrarse.
- Falta a clases con frecuencia sin justificación médica clara.
- Dice varías veces a la semana que se siente mal y pide que llamen a sus padres y lo manden para su casa.
- Evita estar con algunos compañeros y si se ve obligado se nota muy angustiado y temeroso.
- Con frecuencia tiene la ropa desordenada o sucia comportamiento que no era usual.
- Sus materiales escolares están dañados o dice que se le perdieron, los libros aparecen rayados o destruidos y las mochilas rotas
- Manifiesta problemas de salud como dolores de cabeza, de estómago o náuseas durante el día escolar.
La capacitación adecuada y la buena voluntad de los docentes es vital para la protección de las víctimas y la orientación efectiva a los acosadores y a los espectadores.

